Algunos versos

Todo empezó con la poesía. Las musas llegaron a mí en mis veinte, y aunque en los últimos tiempos me encuentro más cómodo escribiendo prosa, quiero compartir algunos pedazos de inspiración en verso que han aligerado mi camino en estos años.


OCÉANO

Cambié mi viejo retrato por la bandera pirata de la calavera
con mi canario de hombrera, busco un lugar donde yo ya no exista
navegaré con malos marinos divorciados de la vida en tierra firme,
que quieren que el mundo que ya no reconocen les pierda de vista,
leven anclas, y zarpa el barco rumbo a lo más lejos de la tierra, espero que no entorpezca mi camino otra sirena.

Mi velero, ahora más que nunca “Libertad” se llama
me despeina la brisa del océano, me quito el parche del ojo
para contemplar como un delfín a su delfina llama
mientras un tiburón, muerto de envidia los mira de reojo
esperando el fallo del delfín, deseoso de ser el súbdito, y la delfina su ama.

No me queda whisky en la bodega
el capitán Haddock se bebió toda mi reserva
y, un viejo lobo de mar cuenta historias que hacen que el viaje valga la pena
mientras a su mujer enerva, con sus batallitas de viento en popa a toda vela.
A estribor, los diez cañones por banda se rinden al canto alegre de una ballena.

Dicen que debajo de las aguas hay escondido un tesoro,
los marinos arden en deseo de hacer algo; en su vida por lo que ser recordados,
a mí ya no me valen las joyas y el oro
solo quiero no mirar atrás, curarme del veneno que me provocaron sus dardos,
el paisaje azul cielo es ahora con lo que mis paredes decoro.

Me saludan las gaviotas que van de paso,
los peces esperan impacientes las sobras de mis hombres.
El capitán del barco soy, pero no me hacen caso,
del Capitán Garfio me disfrazaré en el baile de disfraces, y esté vacío mi nombre.

Me desvía de mi rumbo el astrolabio;
no sé cuál es mi rumbo pero sé que me desvía
no quiero ver más puertos ni más faros, pues soy reacio
a no ver otra cosa que mar y océano embravecidos, horizontes donde la vista me alcance y animales en orgías de libre albedrío.
Esa es a día de hoy la patria mía.